¿Tienes problemas con tu máscara de pestañas? Podría ser por esto.

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Dejando de lado que sigo buscando la máscara de pestañas definitiva y que de momento lo único que me va fenomenal es el lifting de pestañas, en este post quiero dar algunas ideas sobre cómo utilizar este producto del demonio 😀

Así que comencemos, por la pregunta del millón ¿Cómo elegir qué máscara de pestañas necesitas? Para contestar a esta pregunta debes observar tus pestañas y elegir qué mejora necesitarían. En el mercado existen infinidad de máscaras que te pueden aportar volumen, alargarlas, definición, espesor, resistencia al agua, etc.. e incluso algunos de esos productos combinan varios efectos.

Además, de en las propiedades del producto, la diferencia entre las máscaras de pestañas radica en la brochita que lleva. Veamos algunos ejemplos: si tus pestañas tienen poca densidad busca una máscara con esas propiedades, densidad o volumen, y con un cepillo largo y grueso. Si tus pestañas son cortas busca una máscara que alargue la pestaña y con una brochita más corta y cerdas más gruesas, para que te ayude a llegar más cerca de la raíz y aplicar el producto a cada pestaña por separado.

Sí, cada cepillito o cupillon aporta un efecto y por ello la formulación de esa mascarilla llevará uno u otro. Si te encuentras con un cepillito curvado y grueso el efecto será más dramático que si es uno liso y con cerdas finas que aportará un aspecto más natural a tus pestañas.Pero de lo que en realidad yo quiero hablar aquí es sobre lo que solemos hacer mal a la hora de utilizar la máscara de pestañas ya que podría ayudarte a que esa máscara que tienes en casa te guste más y le saques más partido 😊

Y ahora hago un inciso. Estás maquillándote para una fiesta, ¿qué haces? ¿Te pones la máscara antes o después de maquillarte el rostro y el ojo? Yo soy partidaria de hacerlo después. Si pones primero la máscara y después te maquillas el ojo puedes manchar tus pestañas con polvo de sombra y no quedarían tan definidas y limpias. Pero cada maestrillo tiene su librillo y si tú te apañas mejor de otra forma, esa será la correcta 😊 Eso sí:

Antes de empezar, tus pestañas deben estar limpitas

Si quieres unas pestañas perfectas y bien definidas NO puedes empezar a maquillarlas desde sucio. Tus pestañas deben estar limpias y sin rastro de maquillaje. Y ni se te ocurra irte a la cama sin desmaquillar, por ejemplo.

En la imagen puedes ver cómo desmaquillar correctamente los ojos sin irritar y dejando la zona lo más limpita posible.

¿Rizador?

Si lo vas a utilizar, este es el momento: antes de utilizar la máscara de pestañas. Que te da miedito utilizar un rizador, puedes probar con tus deditos: sube las pestañas hacia arriba y quédate así unos diez segundos después, utiliza la máscara para fijarlo. El efecto quedará menos marcado, pero hará su función.

Elegir el color

 

El negro siempre será el que aporte más intensidad y profundidad al ojo, pero hoy en día hay más colores que puedes utilizar y que hacen el mismo efecto: los grises, verde botella, granates o azules marinos. Todos ellos rejuvenecerán tu rostro más que el negro.

Y también puedes probar colores más contrastados como fucsias o rosas, blancos y metalizados. Es una buena forma de dar a tu maquillaje un look festivo, muy interesante para la época que se nos echa encima 😉

Así que ya tenemos el producto y color seleccionados. ahora vamos a lo importante, su colocación.

Mover el cepillo sí, bombear no

Esa manía que tenemos todos de meter y sacar el cepillo varias veces para coger producto antes de comenzar. Es como un tic, ¿verdad? Muchas veces lo haces sin querer.

Bien, ese gesto lo único que hace es introducir aire dentro del tubo y comprometer la textura y calidad del producto además de que ese aire puede incluir bacterias que irás metiendo en tu producto y pueden afectar a la salud de nuestras pestañas y ojos.

Al comprometer el producto, se secará antes lo que supone que te quedarás sin mascarilla más pronto. Y si utilizas ese producto medio seco, tus pestañas irán dejando rastro cada vez que parpadees.

Si necesitas coger más producto, mueve el cepillo dentro del tubo hacia adelante y atrás, y si crees que necesita agitarse, puedes hacerlo rodar en tus manos.

Vigila la cantidad de producto

Ahora ya tenemos el cepillo fuera y vamos hacia las pestañas para colocarlo, ¡espera! Puede que tengas, vamos, estoy segura de que hay demasiado producto en ese cepillo. Compruébalo primero en el dorso de la mano para ver cómo está la textura y cuanta cantidad agrupa ese cepillito. Si ves que hay mucha cantidad, puedes retirar un poco con un kleenex, por ejemplo.

Si te pones mucho producto tus pestañas quedarán apelotonadas con grumos y te será difícil darles forma con ese peso.

 

Aplicación

Lo mejor es que el movimiento del cepillo sea desde la raíz hacia las puntas.

Al comenzar en la raíz muévelo en zigzag y cuando llegues a las puntas puedes girar el cepillito ligeramente. Con estos dos movimientos depositarás el producto correcto.

Para aportar más densidad puedes poner máscara tanto por encima como por debajo de las pestañas. Esta acción las envolverá del todo y las rizará. ¡Ah! Y no te olvides de las pestañas de los extremos, pon el cepillo perpendicular a las pestañas y mueve el cepillo hacia afuera de forma ascendente. Un gesto que alargará y agrandará el ojo.

Hay cepillos que traen cerdas especialmente diseñadas en la punta para este gesto, como la máscara de Benefit.

Para las pestañas inferiores pues ayudarte de un kleenex o una cuchara, así no te mancharás la ojera. Un consejo, aunque hayas utilizado negro en las pestañas superiores, utiliza un tono marrón para las pestañas inferiores si quieres evitar el efecto araña. Este tono les dará definición sin la fuerza del negro.

¿Cuántas capas?

Cuantas más capas, más grumos y pegotes, así que no más de dos, por favor. Con una capa defines y si quieres más drama pon una segunda, pero recuerda que con una única salida del cepillo ya llevas el producto necesario para dar esas dos capas perfectamente.

Un consejo, no dejes que el producto se seque entre capa y capa. No apliques una capa y te vayas al otro ojo, da las dos capas en uno y luego te vas al otro ojo y das tus dos capas.

Puedes dar una pasada más en las puntas con el resto que quede en el cepillo para dar sensación de alargamiento y también puedes peinar tus pestañas entre capa y capa para separarlas y que se vean más definidas.

¿Te has manchado?

Pues nada, deja que se seque. Una vez seco, utiliza un bastoncillo seco y verás lo fácil que es de quitar. Si te has precipitado y ahora tienes la zona restregada de producto, coje un algodón, humedécelo en desmaquillador de ojos y retira la mancha.

Pero vamos, dejarlo secar es la mejor forma de quitarlo.

Tienes el rostro maquillado y de repente ves que tienes restos de color de la máscara en la ojera. Pues lo siento, pero deberás volver a maquillar esa ojera. Desmaquilla primero y una vez limpia, vuelve a maquillar.

Esto puede ocurrir porque el producto comienza a secarse y al parpadear se va despegando de las pestañas. Cuando lo notes, es aconsejable que te deshagas de esa máscara, está seca.

Las máscaras de pestañas también caducan

Y al hacerlo se secan y es cuando más estropicios nos hacen en el maquillaje. Lo idóneo es cambiarla cada seis meses. Podrías reavivarla con un poco de suero fisiológico si la ves reseca antes de tiempo, pero yo prefiero cambiarla por una nueva.

Y sobre las mascarillas resistentes al agua, yo las utilizaría sólo en aquellos momentos que sepamos que las necesitaremos pues la verdad es que son muy difíciles de retirar y podrían deshidratar las pestañas. Además, si frotamos en exceso nuestros ojos podemos crear alguna anomalía.

Y ya no me enrollo más. Espero que todos estos consejos te sirvan de ayuda 😊

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